Vértigo periférico: qué lo causa, cómo se diagnostica y cómo se trata

El vértigo es la sensación de que tú o el entorno están girando, aunque no haya ningún movimiento real. Es distinto al mareo leve o la simple sensación de inestabilidad: implica una ilusión de movimiento rotatorio, generalmente intensa y desconcertante para quien la vive.

En esta guía nos enfocamos en el vértigo periférico, el más común y también el más tratable, causado por una disfunción del sistema vestibular en el oído interno.

👉 Si te interesa entender primero cómo funciona el equilibrio dentro del oído, revisa nuestra guía del sistema auditivo humano, donde explicamos la relación entre la cóclea y el sistema vestibular.

¿Qué es el sistema vestibular y por qué provoca vértigo?

El sistema vestibular, ubicado en el oído interno, controla el equilibrio mediante los canales semicirculares y los otolitos, estructuras diminutas que detectan la posición y el movimiento de la cabeza. Esta información viaja constantemente al cerebro y a los ojos, permitiéndote mantener el equilibrio y una visión estable incluso mientras te mueves.

Cuando este sistema falla, ya sea por inflamación, infección o desplazamiento de sus componentes internos, el cerebro recibe señales contradictorias sobre tu posición, y el resultado es la sensación de giro característica del vértigo.

Causas más comunes del vértigo periférico

Las dos causas más frecuentes, y en las que nos enfocamos en esta guía, son:

  • Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB): ocurre cuando pequeños cristales de calcio (otoconias) se desprenden de su ubicación normal y se desplazan hacia los canales semicirculares, generando episodios breves e intensos de vértigo al cambiar de posición la cabeza.
  • Neuritis vestibular: una inflamación del nervio vestibular, generalmente asociada a una infección viral latente (como el virus del herpes simple tipo 1) o a una respuesta autoinmune posterior a un cuadro viral.

Otras causas menos frecuentes incluyen la enfermedad de Ménière, laberintitis asociada a una otitis, y traumatismos craneales.

Síntomas del vértigo periférico

  • Sensación de giro o balanceo repentino, que puede durar segundos, minutos u horas según la causa.
  • Náuseas y vómitos, en episodios intensos.
  • Nistagmo: un movimiento ocular rápido e involuntario, muy característico de este tipo de vértigo.
  • Dificultad para mantener el equilibrio al caminar o al levantarte de la cama.
  • En el caso de la neuritis vestibular, los síntomas suelen ser continuos durante días, mientras que en el VPPB aparecen en episodios breves y repetidos al mover la cabeza.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico combina la historia clínica con pruebas específicas del equilibrio:

  • Prueba de impulso cefálico (HIT): ayuda a detectar disfunción del nervio vestibular, típica de la neuritis vestibular.
  • Electronistagmografía o videonistagmografía: registra los movimientos oculares involuntarios (nistagmo) para precisar el tipo y origen del vértigo.
  • Maniobra de Dix-Hallpike: reproduce el vértigo posicional para confirmar un diagnóstico de VPPB.
  • Resonancia magnética: se solicita para descartar causas centrales más graves, como un ictus o un tumor, cuando el cuadro no es típico de origen periférico.
  • Evaluación audiológica, ya que la cóclea y el sistema vestibular comparten espacio anatómico, y algunas causas afectan ambas funciones a la vez.

Tratamiento del vértigo periférico

Para el VPPB

El tratamiento más efectivo son las maniobras de reposicionamiento, como la maniobra de Epley, que reubican mecánicamente las otoconias desplazadas. Distintos estudios muestran tasas de mejoría muy altas tras una o pocas sesiones, lo que la convierte en la primera línea de tratamiento antes de considerar medicación.

Para la neuritis vestibular

  • Corticoides (como la prednisona), para reducir la inflamación del nervio vestibular.
  • Antieméticos (como el ondansetrón), para controlar las náuseas.
  • Benzodiacepinas, solo a corto plazo y en casos de vértigo severo, ya que su uso prolongado puede retrasar la recuperación natural del sistema vestibular.
  • Rehabilitación vestibular, con ejercicios específicos (como los de Cawthorne-Cooksey) que ayudan al cerebro a compensar la disfunción del oído afectado.

Un punto importante en ambos casos: evitar el reposo prolongado. La movilización temprana acelera la compensación central, es decir, ayuda a que el cerebro se adapte más rápido a la señal alterada del oído afectado.

Hábitos que ayudan a reducir los episodios de vértigo

Más allá del tratamiento médico, algunos hábitos diarios pueden reducir la frecuencia e intensidad de los episodios:

HábitoPor qué ayuda
Movimientos cuidadosos al levantarteGira primero sobre tu costado y luego incorpora el tronco lentamente, en vez de sentarte de golpe, para no desencadenar un episodio
Buena hidrataciónBebe al menos 1,5 litros de agua al día; la deshidratación reduce el flujo sanguíneo en el oído interno
Moderar sal, cafeína, alcohol y nicotinaPueden estimular el sistema vestibular y agravar los síntomas
Actividad física suave (tai chi, yoga, pilates)Mejora el equilibrio y la propiocepción sin provocar crisis
Caminar 30 minutos al díaEstimula la circulación de forma segura; evita en cambio deportes con giros bruscos durante la rehabilitación
Postura y descanso visualMantén una buena alineación de cuello y espalda frente al ordenador, y aplica la regla 20-20-20 (cada 20 min, mira algo a 20 pies durante 20 seg)
Manejo del estrésLa respiración diafragmática, la meditación guiada o la relajación progresiva de Jacobson disminuyen la excitabilidad del sistema nervioso
Sueño regular (7-8 horas)La privación de sueño incrementa los mareos; elevar ligeramente la cabecera de la cama reduce la presión en los canales semicirculares

Preguntas frecuentes sobre vértigo y problemas vestibulares (FAQ)

¿El vértigo periférico es peligroso?

En la mayoría de los casos no es grave y responde bien al tratamiento, aunque puede ser muy incapacitante mientras dura el episodio. Es importante descartar causas centrales más serias mediante evaluación médica, especialmente si se acompaña de otros síntomas neurológicos.

¿Cuánto dura un episodio de vértigo?

Depende de la causa. Los episodios de VPPB suelen durar segundos a minutos, y se repiten con los cambios de posición de la cabeza. La neuritis vestibular, en cambio, provoca un vértigo más continuo que puede durar varios días, con mejoría gradual.

¿El vértigo está relacionado con problemas de audición?

Sí, en algunos casos. El sistema vestibular y la cóclea comparten espacio anatómico dentro del oído interno, por lo que ciertas condiciones, como la enfermedad de Ménière o una laberintitis, pueden afectar tanto el equilibrio como la audición al mismo tiempo.

¿Es normal sentir náuseas durante un episodio de vértigo?

Sí, es un síntoma muy común, producto del conflicto entre la información que reciben el cerebro, los ojos y el sistema vestibular durante el episodio.

¿Las maniobras de reposicionamiento se pueden hacer en casa?

Existen versiones simplificadas para autoaplicación, pero lo recomendable es que la primera vez la realice un profesional, ya que un diagnóstico incorrecto del canal afectado puede hacer que la maniobra no funcione o incluso empeore los síntomas.

¿Cuándo debo acudir a urgencias por vértigo?

Si el vértigo se acompaña de dolor de cabeza intenso y repentino, dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo o visión doble, ya que estos síntomas pueden indicar una causa neurológica grave que requiere atención inmediata.

Actualizado en julio de 2026.

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