Audífonos y demencia: por qué el beneficio es distinto en personas con epilepsia

Desde hace años se repite la idea de que usar audífonos protege contra la demencia. Un estudio presentado en el Congreso de la Academia Europea de Neurología (EAN) 2026 le pone un matiz importante a esa afirmación: el beneficio no aparece igual en todo el mundo, sino que se concentra con fuerza en un grupo muy concreto, las personas que además de pérdida auditiva tienen epilepsia.

Qué encontró el estudio

Investigadores del Hospital Universitario de Zúrich y la Universidad de Liverpool analizaron historiales clínicos electrónicos de más de 250 millones de personas dentro de la red internacional TriNetX. Compararon a adultos con pérdida auditiva que usaban audífonos frente a otros con un perfil clínico similar que no los usaban.

El análisis incluyó a la población general con pérdida auditiva, y también a subgrupos con epilepsia, ictus, diabetes tipo 2, enfermedad renal crónica, insuficiencia cardíaca, migraña y osteoartritis.

Estudio de la relación entre los audífonos para sordos y la demencia o epilepsia

En la población general y en la mayoría de esos subgrupos, usar audífonos no mostró una relación estadísticamente significativa con un menor riesgo de demencia. La excepción fue clara y específica: en adultos con epilepsia y pérdida auditiva a la vez, usar audífonos se asoció con un 23% menos de riesgo de demencia.

Qué tan grande es el beneficio en números reales

El 23% es una reducción de riesgo relativo. En términos absolutos, equivale a 2,7 puntos porcentuales menos de riesgo a lo largo de 5 años, lo que los investigadores traducen como un caso de demencia evitado por cada 37 personas con epilepsia que empiezan a usar audífonos.

Es un efecto modesto pero real, y notablemente más sólido que en cualquier otro subgrupo estudiado, según destacó la autora principal, la Dra. Carolina Ferreira-Atuesta.

Por qué la epilepsia sería diferente

La hipótesis de los investigadores tiene que ver con la reserva cognitiva, la capacidad del cerebro para seguir funcionando bien a pesar de cambios relacionados con la edad o con una enfermedad. La mayoría de personas con pérdida auditiva tiene reserva cognitiva suficiente para absorber el esfuerzo extra que supone procesar sonidos poco claros, así que corregir la audición no cambia mucho el riesgo de demencia a largo plazo.

En la epilepsia, esa reserva suele estar ya reducida por la propia enfermedad. Sumarle una pérdida auditiva sin corregir sería, según esta hipótesis, la carga adicional que termina inclinando la balanza hacia el deterioro cognitivo. Quitar esa carga con un audífono tendría entonces un impacto mayor que en alguien con más margen cognitivo de partida.

La pérdida auditiva ya era reconocida como el principal factor de riesgo modificable de demencia en términos generales; lo nuevo de este estudio es mostrar que el beneficio de tratarla no es uniforme, sino que varía mucho según qué otras condiciones tenga la persona.

Qué significa esto en la práctica

  • Si no tienes epilepsia, la recomendación general no cambia: tratar la pérdida auditiva sigue siendo bueno para tu calidad de vida, aunque este estudio en particular no haya mostrado el mismo efecto medible sobre la demencia en tu caso.
  • Es un estudio observacional: compara grupos ya existentes en vez de asignar tratamiento al azar, así que no prueba causalidad de forma definitiva.
  • Es uno de los análisis más grandes hechos hasta ahora sobre audífonos y demencia, gracias al tamaño de la base de datos utilizada (más de 250 millones de historiales clínicos).
  • Si tienes epilepsia y notas que te cuesta escuchar, este hallazgo es una razón más para no postergar una audiometría y evaluar si un audífono es adecuado para ti.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Este estudio significa que los audífonos no sirven para prevenir la demencia si no tengo epilepsia?

No exactamente. El estudio no encontró un efecto estadísticamente medible en la población general dentro de esta base de datos concreta, pero eso no equivale a probar que no hay ningún beneficio. Otros estudios previos sí han encontrado asociaciones en población general; la relación entre audición y demencia sigue siendo un área de investigación activa.

¿Qué es la reserva cognitiva?

Es la capacidad del cerebro para seguir funcionando con normalidad a pesar del envejecimiento o de una enfermedad, gracias a redes neuronales más flexibles o eficientes. Una reserva cognitiva alta actúa como colchón frente a distintos tipos de estrés cerebral, incluyendo el esfuerzo extra de escuchar con dificultad.

¿Dónde se presentó esta investigación?

En el Congreso de la Academia Europea de Neurología (EAN) 2026, celebrado en Ginebra, Suiza. Fue liderada por investigadores del Hospital Universitario de Zúrich y la Universidad de Liverpool.

Si tengo epilepsia y pérdida auditiva, ¿qué debería hacer primero?

Consulta con tu neurólogo y hazte una evaluación auditiva. Revisa nuestra guía de cómo interpretar una audiometría para entender el proceso, y nuestra guía de tipos de audífonos para conocer las opciones disponibles según tu grado de pérdida.

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